Concierto del Cuarteto Emerson en el Teatro Pérez Galdós de Gran Canaria y Teatro Guimerá en Tenerife


  • 21 de Enero de 2013 a las 20:30 horas en el Teatro Pérez Galdós. Las Palmas de Gran Canaria.
  • 22 de Enero de 2013 a las 20:30 horas en el Teatro Guimerá. Santa Cruz de Tenerife.

El Cuarteto Emerson trae al Teatro Pérez Galdós y al Guimerá la intimidad de la música de cámara con Shumann, Dvořák y Shostakovich.

La formación norteamericana es una de las más sobresalientes del panorama actual.

El Festival de Música de Canarias presenta en los teatros Pérez Galdós de la capital grancanaria y el Guimerá, en Santa Cruz de Tenerife, al Cuarteto Emerson, formado por los músicos, Eugene Drucker, violín Philip Setzer, violín Lawrence Dutton, viola David Finckel, violoncello. El conjunto neoyorkino es parte de la historia de los cuartetos de cuerda por los logros y distinciones que han conseguido a lo largo de sus de treinta años de trayectoria.

Con una lista de más de treinta grabaciones de éxito desde 1987, nueve Premios Grammy (incluidos dos al Mejor Álbum de Música Clásica, una distinción sin precedentes para un grupo de música de cámara), tres Premios Gramophone, el codiciado Premio Avery Fisher y ciclos de los cuartetos de cuerda completos de Beethoven, Bartók, Mendelssohn y Shostakovich en las capitales mundiales de la música, desde Nueva York a Londres y Viena, el Cuarteto ha colaborado en conciertos y grabaciones con algunos de los artistas más importantes de nuestro tiempo. Tras treinta y cinco años de giras y grabaciones, el Emerson Quartet continúa actuando con la misma integridad, energía y compromiso que ha ido demostrando desde su formación en 1976.

Cuarteto Emerson

Cuarteto Emerson

En su paso por el nuevo Ciclo ofrecerán al público de las islas, los días 21 y 22 de enero, el Cuarteto en la mayor, op. 41, nº.3 , de Robert Schumann (1810-1856) ; el Cuarteto núm. 9, en re menor, op. 34, de Antonin Dvořák (1841-1904); cerrando el programa el Cuarteto núm.12, en re bemol mayor, op. 133, de Dimitri Shostakovich (1906-1975).

El Emerson es cuarteto con residencia en la Universidad de Stony Brook, donde además de series de conciertos, clases y formación de música de cámara durante el curso académico, han realizado talleres de formación intensivos de cuarteto de cuerda en 2004, 2006 y 2008. Ningún otro cuarteto ha tenido la oportunidad de presentar unas series tan amplias en el Carnegie. En el año 2000, el Emerson fue nombrado “ensemble del año” por Musical America, y en marzo de 2004 fue el ganador del Premio Avery Fisher ¿ de nuevo por primera vez para un grupo de cámara.

Formado en 1976, el Emerson String Quartet toma su nombre del poeta y filósofo americano Ralph Waldo Emerson. Los violinistas Eugene Drucker y Philip Setzer se alternan la posición de primer violín, y los acompañan el violinista Lawrence Dutton y el cellista David Finckel. El Cuarteto tiene su sede en la ciudad de Nueva York.

La música de cámara y en especial los cuartetos de cuerda dejaron de ser adornos de corte y salón y pasaron a formar parte de lo más íntimo de los creadores a partir de Beethoven, que marca un nuevo camino hacia la exploración formal del cuarteto y también ahonda en sus connotaciones personales e íntimas, siendo una radiografía de los estados anímicos.

Robert Schumann (1810-1856) Cuarteto en la mayor, op. 41, núm.3

En 1842, el compositor entra compulsivamente en la creación de tres Cuartetos bajo el mismo Opus, influenciados por la entusiasta lectura de las partituras de los Cuartetos de Haydn, Mozart y Beethoven. La pasión desbordante que Schumann puso en su creación y en su vida, lo llevaría desgraciadamente a la locura. Es Schumann, y no otro, el mejor representante del romanticismo alemán por su capacidad creadora sistemática, su ruda pasión en muchos momentos, su intensidad y sus excesos, no siempre llevados a buen puerto, pero creados con un entusiasmo infantil y a veces delirante.

Los Cuartetos op. 41 no son su mejor música de cámara, pero son el primer gran paso a obras más complejas y bellas como el cuarteto o el quinteto con piano y cuerdas, los tríos o las sonatas para violín y piano.El Tercer Cuarteto, a diferencia de los otros dos, contiene aspectos singulares que lo elevan. Los contrastes de movimientos, de intensidades, de ritmos, de entradas fugadas de los cuatro instrumentos confieren a este cuarteto y a los otros dos anteriores, aunque puedan observarse en ellos ciertas influencias ajenas, un estilo específicamente schumanniano con significativo valor en la obra camerística del siglo XIX.

Antonin Dvořák (1841-1904) Cuarteto núm. 9, en re menor, op. 34

Entre los más notables y fecundos compositores de música de cámara en el siglo XIX figura con todos los honores este maestro checo. Los rasgos comunes de su obra camerística es la riqueza de inventiva melódica, la honda espiritualidad romántica con que reviste sus ideas, la genuina amplitud con que las desenvuelve y el colorido que brota al combinar los instrumentos.

A Dvořák le abrió camino la admiración que por él sentía Brahms, quien trabajo para difundir la producción del artista checo y para que los editores publicaran sus obras. En agradecimiento, Dvořák le dedicó el Cuarteto en re menor que es contemporáneo del Concierto para piano y de su célebre Trío «Dumky». La obra se creo en escasos días, entre el 7 y el 11 de diciembre de 1877.

Dimitri Shostakovich (1906-1975) Cuarteto núm.12, en re bemol mayor, op. 133

Quizás fue la llamada al orden en 1936, publicada en el periódico oficial Pravda, a propósito de la “inmoralidad” de su segunda ópera «Lady Macbeth del distrito de Mzensk», lo que le llevó a Shostakovich a escribir su primera obra de cámara, la Sonata para violonchelo y piano, op.40. Y quizás fue la música de cámara la más íntima y la que mejor refleja sus posiciones personales como políticas. A partir de 1939 será un flujo constante hasta un año antes de su muerte. Sus últimas obras de cámara son diarios de su pensamiento y probablemente una de las cumbres de la música de todos los tiempos.

Según el crítico Sebastián León, el autor sigue la línea de Beethoven, en “sus primeros cuartetos, formales y de conocimiento. Después, a partir del Quinto cuarteto, utilizará esta forma como antídoto a la creación casi obligada de música para el cine y para los aniversarios oficiales. Finalmente con este Cuarteto núm. 12 de 1968, se inicia una serie de obras indiscutibles”.

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