El CAAM acoge las exposiciones ‘Tras una muerte exquisita’ y ‘Memorial Garden’


Del 27 de febrero al 25 de mayo de 2014.

En el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas de Gran Canaria.

El CAAM acoge las exposiciones ‘Tras una muerte exquisita’ y ‘Memorial Garden’.

El Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas de Gran Canaria inaugura el  jueves, 27 de febrero, a las 20.30 horas, dos nuevas exposiciones, RAY SMITH ‘Tras una muerte exquisita (dibujos, una retrospectiva)’ALEXIS ESQUIVEL ‘Memorial Garden’. Ambas muestras se podrán visitar hasta el día 25 de mayo de 2014 en las salas de arte del CAAM-San Antonio Abad, situadas en la plaza San Antonio Abad, de Vegueta.

RAY SMITH ‘Tras una muerte exquisita (dibujos, una retrospectiva)’.

Esta muestra, aunque en su propio título ostente la indicación museográfica de un corte retrospectivo, no está estructurada ni pensada precisamente como “una retrospectiva al uso”, léase “una muestra que traza un hilo conductor cronológico, como evolución historiográfica en torno a la obra de un artista”; no, esta exhibición no es un sendero circular, cíclico historiable en segmentos temporales; esta muestra no está articulada a partir de esta idea quizás ya un poco en desuso, nunca mejor dicho, de las visiones museográficas del siglo XXI. Pues es más bien una coalición de enfrentamientos frontales de maneras de cómo Ray Smith, este artista tejano-mexicano, residente en NYC, entiende y asume la obra sobre papel, como especificidad. Teniendo como punto de partida, o foco de atención, cerca de una decena de muestras personales que el artista ha ejecutado en los últimos cinco o diez años en las cuales el papel es el soporte protagonista1. Por ello, hemos tomado como pauta museográfica el método surrealista que Ray Smith homenajea con su proyecto de Cadáveres Exquisitos, realizado en papel, en madera, en tela y en esculturas de cerámica, resinas y bronce. El concepto desde el que hemos trabajado museográficamente es la “réplica del juego surrealista” en el que se falseaba la noción de doblez para duplicar la personalidad de quienes construyen una poética, pues desde esta misma lógica que argumenta gran parte del trabajo de Smith en los últimos veinte años, la muestra se reparte o distribuye en habitaciones-espacios-mentales, donde el autor se hace ─una y otra vez─ Otro.

TRAS UNA MUERTE EXQUISITA se articula entonces como un espacio de pliegues, dobleces, bordes, escondrijos o bifurcaciones entre las que un autor se reinventa, frente o desde una manera germinal, absurda, ofensiva, ensoñada, romántica o grotesca, tal cual se enfrenta a las posibilidades casi infinitas de producir historias dibujadas. Ya que Ray Smith entiende el dibujo no como una herramienta de investigación que le aboceta obras futuras, es decir, como lenguaje del pensamiento analítico que busca una idea; para Smith, el dibujo en sí es la idea, dibujar es ya un acto ideológico que genera una velocidad mental que tiene sus propias reglas en diálogo con los soportes donde se aplica. El dibujo en él, es así obra final, no “obra intermedia”; pues Ray halla la grandeza del dibujo con gran facilidad, como quien ejercita una escritura japonesa, o como un ejercicio cartelístico del pasado ─como revival─, de un tiempo que ha de regresar. He aquí la obra de uno de los dibujantes más extraordinarios que ha dado la segunda mitad del siglo XX… que en cada muerte simbólica que su obra experimenta, su vida real renace, esta vez re-vitalizado como un boxeador, una bailarina de cabaret, un pirata, una seductora bruja, o un amante insaciable.

1Ray Smith, Recient Works, Akida Ikeda Gallery, Berlín, Alemania, (2006); Ray Smith: Smalls Texns Stories, Galería Sandunga, Granada, España; Ray Smith: HECHIZO (Dibujos Germinales), Galería Manuel Ojeda, Las Palmas de Gran Canaria, España; Ray Smith: CARICATURA (Delirium Tremens), Galería Joan Prats, Barcelona, España, (2007); Ray Smith: Nuevos Cadáveres Exquisitos y otros sueños, Galería Fernando Santos, Oporto-Lisboa, Portugal; Ray Smith: Small Change, Costantini Arte Contemporáneo, Milán, Italia; Ray Smith: The Bad Dreams, Galería Sandunga, Granada, España, (2008); Ray Smith: Unguernica (Dibujos), Project-Rooms, Galería Álvaro Alcázar, ARTJAEN´09, Jaén, España; Ray Smith: Unguernica II, Galleri Gösta Bergman, Estocolmo, Suecia, (2009), destacan entre otros proyectos colectivos.

Evidentemente Ray Smith dibuja desde que comenzó su carrera artística pero esta proliferación de muestras personales en obra sobre papel, nos pareció lo suficientemente sintomático como para prestarle una atención especial.

Además, esta muestra de algún modo completa la visión sobre su trabajo que ya posibilitó su retrospectiva DEUS- MACHINE / IDEOLOGÍA POÉTICA, en la que también trabajamos junto a Ray como comisario, e itineró por seis museos y centros de Arte, entre España y Estados Unidos.

ALEXIS ESQUIVEL ‘Memorial Garden’

Memorial Garden, la primera exposición personal de Alexis Esquivel (La Palma – Pinar del Río, Cuba, 1968) en un museo europeo, que ahora acoge el Centro Atlántico de Arte Moderno en su tercera planta, muestra la reciente producción pictórica del artista. Aquí se retoman preocupaciones habituales en la poética de Esquivel desde los tempranos Retratos históricos (1989-1997) hasta el conjunto Criollo Remix (2003-2008). Precisamente, con esa primera serie de retratos se dio a conocer su trabajo en España, hace casi veinte años, a través de la revista Atlántica y de la exposición colectiva Los héroes de la plástica cubana (1996), en la Sala San Antonio Abad de Las Palmas de Gran Canaria. Allí, el artista mostraba su interés en la construcción de los discursos de la Historia como relatos en los que se hace evidente el problema del racismo y las ausencias o manipulaciones del cuerpo negro en las narraciones de la Historia del Arte occidental. Esas ideas, presentes en dos exposiciones individuales que también se han podido ver en la península en fechas cercanas: Últimas noticias del ingenio (2010) y Los próximos héroes (2012), vuelven a aparecer en Memorial Garden, donde el artista retorna con madurez al juego con un género como el de la pintura de historia.

En Memorial Garden, Esquivel revela su fascinación por el denominado “gran género” dentro del canon de la pintura académica. Un género vinculado ideológicamente a la formación del Estado-nación en Occidente. Proceso que en España tiene su máxima expresión durante el siglo XIX y que se relaciona directamente con el reclamo colonial frente a los procesos de independencia en los territorios de América Latina. Hoy, cuando la idea del Estado-nación es puesta en crisis en un mundo global, las imágenes de Esquivel se construyen desde las zonas de contacto de las diásporas y del forcejeo postcolonial donde se cruzan las historias de España y Cuba. Las derivas de este artista a través de las escenas que consumimos en los medios de comunicación sobre la vida política a inicios del siglo XXI, cuestionan las ausencias en las representaciones nacionales de voces subalternas como las de los afrodescendientes. Podríamos definir esta propuesta como una pintura postcolonial que plantea una pregunta fundamental: ¿qué acontecimientos son susceptibles de transformarse en imagen pictórica en la actualidad?

El artista contemporáneo sospecha de lo que cuentan los libros de Historia. Esta contra-pintura desestabiliza y denuncia, se transforma en recurso de la memoria en una época donde la velocidad con que circula la información trae aparejada una amnesia inmediata, terriblemente peligrosa porque permite el renacimiento de viejos fundamentalismos.

La exposición Memorial Garden apela a la figura del jardín como contra-espacio en el que se derrumban los mitos de la cultura global contemporánea. En el cuadro se superponen, sin orden ni jerarquías, lugares, acontecimientos, rostros anónimos y personajes públicos. ¿Qué puede hacer la pintura en su intento de representar la “realidad”, su tiempo, su contexto?, si tenemos en cuenta que se trata de un medio que la mayor parte de las veces queda atrapado entre los muros del estudio del artista o del museo. La superficie del lienzo se convierte en crónica. Un relato fragmentario que construye fábulas donde las noticias de Internet, de los medios de comunicación, los rumores callejeros, son transformados en materia pictórica. Si la pintura de historia tradicional reconstruía una visión idealizada de la nación moderna, proyectando una imagen utópica del Estado, esta contra-pintura, postcolonial e hiper-narrativa, representa la definitiva crisis de todo relato.

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