El Maipés de Agaete abre al fin sus puertas


Martes 16 de Abril de 2013.

Villa de Agaete. Gran Canaria.

El Maipés de Agaete abre al fin sus puertas.

Este martes, 16 de abril, será un día histórico para Gran Canaria y Agaete. Tras años de trabajo e inversión (más de un millón de euros durante una década), el Maipés abrirá al fin sus puertas al público con un acto encabezado, a partir de las 18.30 horas, por el presidente del Cabildo Insular, José Miguel Bravo de Laguna.

Tras los discursos oficiales, se descubrirá una placa conmemorativa y tendrán lugar un concierto del timplista Germán López y un recorrido por las instalaciones (con entrada libre hasta completar aforo), han explicado los consejeros insulares de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos y de Transportes y Vivienda, Larry Álvarez y María del Carmen Rosario, ésta última, en su condición de alcaldesa accidental.

En diciembre de 2011, el Cabildo de Gran Canaria culminó los trabajos de restauración y musealización del yacimiento. Fue entonces cuando el Ayuntamiento recepcionó el proyecto, adjudicando su gestión a la empresa Arqueocanaria.

El Maipés permanecerá abierto todo el año (salvo los días 1 y 6 de enero, 1 de mayo y 25 de diciembre) de martes a domingo, de 10.00 a 17.00 horas, los meses de invierno (octubre-marzo), y de 10.00 a 18.00, los de verano (abril-septiembre). Por sólo tres euros que costará la entrada general, el público podrá acceder al yacimiento durante todo un año. La entrada reducida (para niños de 11 a 14 años, escolares, titulares del los carnés joven y de estudiante, discapacitados, mayores de 65 y grupos de más de 10 personas) costará dos euros, y será gratuita para menores de 10 años, grupos educativos del municipio y guías turísticos.

Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Zona Arqueológica en 1973, el Maipés o Maipez de Arriba es uno de los yacimientos arqueológicos más singulares de Gran Canaria y probablemente de todo el Archipiélago. Las dataciones absolutas disponibles sitúan el uso del cementerio entre los siglos VIII y XII, aunque es probable que se prolongase hasta épocas relativamente recientes.

Se trata de un espacio complejo, integrado básicamente por construcciones funerarias individuales, aunque también las hay dobles, definidas por cistas (cajones de piedra que servían para acoger el cadáver) sobre las que se construía una estructura (túmulo) que marcaba el exterior de las tumbas.

El grueso de los trabajos llevados a cabo por el Cabildo consistieron en la instalación de diferentes recursos interpretativos, así como en la restauración de medio centenar de construcciones funerarias. En total, hay registradas más de 650 que comparten espacio -una superficie de 250.000 metros delimitada por una pared- con otras edificaciones cuya funcionalidad se desconoce.

Desde el punto de vista de la conservación, las actuaciones se centraron en aquellos túmulos que por sus dimensiones o proximidad a los senderos que recorren el yacimiento resultaban más evidentes para los visitantes. No obstante, en algunos casos, y por razones expositivas, se optó por una reposición parcial, que dejara al descubierto el interior del edificio tumular.

En cuanto a la musealización, las actuaciones sirvieron para convertir el Maipés en un yacimiento visitable, dotado de centro de interpretación y diferentes recorridos, con abundante cartelería bilingüe (en español e inglés) y adaptados para personas con discapacidad (éste será, junto al Museo-Parque Arqueológico de la Cueva Pintada de Gáldar, el único cien por cien accesible, por ahora, para las personas con movilidad reducida). Todo ello, para difundir los modos de vida de los antiguos canarios y, en particular, cómo afrontaban la muerte.

Así, Agaete pone al fin al alcance de grancanarios y turistas un espacio plenamente acondicionado para la visita pública, con información actualizada y rigurosa desde el punto de vista científico. Pero al margen de las inversiones realizadas, cuenta con numerosos atractivos intrínsecos: es uno de los mejores representantes de los grandes cementerios tumulares característicos de los antiguos canarios y, dentro de éstos, uno de los pocos situados en un malpaís volcánico; complementa a la perfección la ruta arqueológica del norte de Gran Canaria, integrada, además, por la Cueva Pintada y el Cenobio de Valerón, y se integra en un marco natural y cultural único del que forman parte la Ermita de las Nieves, el Casco Histórico y el Valle de Agaete.

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