El narrador oral Pep Bruno imparte un curso de animación a la lectura en la Casa-Museo Pérez Galdós


Del 14 al 16 de Mayo de 2013.

De 16:30 a 20:30 horas en la Casa-Museo Pérez Galdós

El narrador oral Pep Bruno imparte un curso de animación a la lectura en la Casa-Museo Pérez Galdós.

El próximo martes, 14 de mayo, dará comienzo el Curso de Animación a la Lectura que impartirá el narrador oral Pep Bruno en la Casa-Museo Pérez Galdós, un anticipo de la 13º edición del Maratón de Cuentos que se celebrará el próximo 17 de mayo en la Plaza de las Ranas. Hasta el día 16, en horario de tarde (de 16.30 a 20.30 horas), el escritor, natural de Guadalajara y uno de los narradores más solicitados del circuito nacional, dirige este curso organizado por la Biblioteca Insular, que pretende ofrecer a los participantes una base teórica y un amplio abanico de propuestas y recursos para trabajar la animación a la lectura en el aula, en la biblioteca, en casa u otros espacios de educación no convencional.

Pep Bruno señala que trabajará “las actitudes de los participantes con respecto al libro y la lectura, desarrollando al tiempo las capacidades y recursos personales para la creación de estrategias propias que podrían ponerse en práctica en distintos ámbitos y situaciones”.

Pep Bruno, narrador oral.

Pep Bruno, narrador oral.

20 AÑOS DE EXPERIENCIA. El escritor y cuentista es un asiduo del Maratón de Cuentos que impulsa la Biblioteca Insular, que este año celebra su 13 edición el día 17 de mayo en la popular Plaza de las Ranas. Ha publicado numerosos álbumes infantiles y con ‘Un loro en mi granja’ obtuvo en 2009 el premio del IV Concurso Internacional de Álbum Ilustrado que convocan el Cabildo y la editorial Edelvives.

Según Bruno, la formación le interesa por todo lo que tiene de reflexión sobre su propio trabajo, así como por el ejercicio que supone organizar, mostrar y compartir ese trabajo, “pero, sobre todo, me interesa por el doble camino que implica, pues estoy absolutamente convencido de que, cuanto más das, más recibes”, señala. “En estos casi veinte años que llevo contando cuentos he ido reflexionando sobre mi labor como narrador”, añade.

El autor es también artífice de un profundo y extenso estudio sobre la historia y el presente de la tradición oral en España. “El estudio se inicia a mediados del siglo XIX con las primeras colecciones populares que ponen en valor el cuento tradicional hasta que aparece la figura del profesional en los años 30, con Elena Fortún, autora de los populares libros de Celia, como promotora de un movimiento que ya operaba en los países del norte de Europa. A Montserrat del Amo, en los años 50, la siguen en los 70, al amparo de la renovación pedagógica en las aulas, otros narradores que llevan el cuento a las aulas y a las bibliotecas de manera regular. Ese lento proceso concluye en la etapa actual en la que una treintena de narradores se dedican profesionalmente a un oficio que se desarrolla fundamentalmente en aulas y bibliotecas, pero que pende de un hilo, ya que se trata de dos espacios que están siendo machacados por la crisis”.

A juicio de Pep Bruno, “cuántas más palabras podamos manejar más grande será el mundo y más posibilidades tendremos de explicarlo. Es paradójico que el mundo de Cervantes fuera más grande que el mundo de las personas que habitamos el siglo XXI con todas las facilidades que nos proporciona la denominada edad de la información”.

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