Entrevista a Elizabeth Morales y Leonardo Abreu, protagonistas de la comedia que está en boca de los más infieles


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4 de Noviembre de 2012.

Elizabeth Morales y Leonardo Abreu protagonizan la obra de teatro “Hasta que el divorcio nos separe”… la comedia que está en boca de lo más infieles.

Paula y Fer podrían ser la típica pareja de jóvenes guapos, profesionales, con muchos proyectos y una vida por delante para ser felices. Claro, eso si ambos no estuviesen cansados de la rutina que les ha llevado el estar juntos desde temprana edad, no conociendo otro amor más que el que ellos mismos se profesan, sin haber quemado etapas ni descubrir por separado muchos de los placeres que brinda la vida.

Por eso, y como vía de escape, sucumben ante el más apetitoso de los pecados capitales: la lujuria. Buscan fuera de su hogar nuevas sensaciones, nuevas experiencias, el sentirse deseados por lo prohibido. Paula y Fer pasan de ser una pareja perfecta para engrosar la estadística de infieles en la sociedad que marca un 60% en los hombres y un 40% de mujeres les sigue los pasos.

Aunque podría tratarse de una historia real (por qué no ya que casos como éste vivimos casi a diario bien por algún familiar, amigo, vecino o alguien cercano a nuestro entorno), Paula y Fer son los personajes que dan vida a la comedia teatral “Hasta que el divorcio nos separe”, una auténtica pieza escrita por Leonardo Abreu -guionista y actor venezolano afincado en Canarias-, bajo la dirección y producción del periodista Aldo Tejera.

Es precisamente Abreu quien encarna a Fer y la conocida actriz venezolana, Elizabeth Morales, se mete en la piel de Paula. Ambos darán comienzo a una verdadera batalla conyugal con fines insospechados.

Elizabeth Morales.

“El mejor estado civil es estar en pareja”

Aunque gran parte de su vida estuvo en su Venezuela natal, los orígenes de Elizabeth Morales se sitúan en la Isla del Meridiano: El Hierro. Avalada por cerca de 20 telenovelas exitosas en Latinoamérica, programas de humor, varias piezas teatrales y diversos papeles en la gran pantalla, Morales puede presumir de una gran trayectoria artística que vio truncada justo cuando saboreaba las mieles del éxito. La situación socio-política que atravesaba Venezuela tras los duros enfrentamientos militares, hicieron mella en esta actriz, casada con otro actor y madre de dos niños, y decidió embarcarse junto a su familia a Canarias huyendo de la inseguridad para descubrir en una nueva tierra lo que nunca conseguiría en su país: el bienestar familiar.

“Fue muy duro tomar esa decisión”, recuerda la actriz quien señala que todo lo hizo por sus hijos, para regalarles una calidad de vida sin vivir bajo la sombra de la delincuencia. Elizabeth se negaba a tener que educar a sus hijos tomando como base la prevención ante el alto índice de inseguridad, pues vivía en Caracas, la cuarta ciudad más violenta del mundo. “Cosas tan tontas como ir en el coche y montarle un lío a mis niños como si estuvieran cometiendo un gran pecado porque habían bajado la ventanilla o ir aterrada a llevar a mi hija al colegio, que quedaba a dos calles de mi casa porque habían secuestrado a un niño en la zona, era demasiado para mi”.

Morales, quien logró el reconocimiento como actriz en Latinoamérica por su actuación en Amor de Papel (coproducción con Antena 3 España), Peligrosa y Ángel Rebelde (realizada en Miami), asegura que el proceso de adaptación fue fácil. “Me vine a un sitio donde ya tenía familia viviendo, aparte muchos de mis grandes amigos de Venezuela ya se habían venido a vivir para Canarias, y eso facilitó mucho el proceso”.

“Yo no me creía una diva en Venezuela, lo que sí me creía era que había nacido para ser actriz, para trabajar en teatro y cine el resto de mi vida, yo estaba canalizada que esa sería mi vida hasta que muriera”. En Canarias a Elizabeth le ha tocado hacer de todo, “cosas que en Venezuela jamás imaginé que podía hacer: trabajar como asesor de seguros, vendiendo líneas telefónicas, tuve una tienda donde sacaba fotocopias, enviaba fax, productos de regalos y hasta trabajé como agente inmobiliario”, enumera entre risas.

En cuanto a su mundo, el de la actuación y el espectáculo, recuerda que al llegar a España lo primero que hizo fue tocar puerta en las televisiones locales. “Hice casting, pero cuando fui conociendo como era el medio aquí, supe que era imposible pretender vivir de eso, tengo una familia y debo trabajar en lo que sea, y lejos de molestarme, me gustó. Al principio fue como una aventura, ya no lo es, es parte de mi vida”.

Trabajó como productora y presentadora en Radio Millenium MX, formando parte de un novedoso concepto en radio “Confidencias en un baño de damas”, para luego liderar el magazine matutino Buen Día durante dos años. Es cuando le llega la oportunidad de subirse nuevamente a un escenario.

“Lo que hago como actriz en Canarias es casi por hobby, hasta el momento he presentando dos obras Monólogo con Ovarios escrita por la venezolana Indira Páez y Adictos una pieza de José Enrique Padrón que muestra de forma cruda la realidad del consumo de droga entre los jóvenes. Y como dicen que no hay dos sin tres, llegó la oportunidad de protagonizar Hasta que el divorcio nos separe”.

Elizabeth Morales en escena

Es precisamente en este último trabajo donde Morales vive la infidelidad de cerca. Confiesa que el guión de la obra la ha hecho reflexionar sobre la vida en pareja, cómo discusiones tontas pueden llegar a ser el detonante de una ruptura donde muchas veces los más perjudicados son los hijos. “Definitivamente el mejor estado civil es estar en pareja”, sentencia la actriz quien lleva 16 años felizmente casada.

Elizabeth Morales cree que la infidelidad no sucede espontáneamente, y que siempre hay motivos que la provocan. Es el caso de Paula, la mujer a la que da vida en la comedia Hasta que el divorcio nos separe. “Es una chica caprichosa que siempre ha tenido todo lo que ha querido hasta que se ve envuelta en una situación que no esperaba. El tener que soportar que un hombre le quita a su hombre. Si de por sí nos puede afectar que el amante puede ser una mujer, para Paula el creer que su marido le es infiel con su mejor amigo es algo que le supera”.

“Lo que más me agrada del personaje –continúa- es la evolución que va experimentando Paula a lo largo de la obra y es precisamente ese aprendizaje humano lo que intenta transmitir esta mujer al público, dejar de lado cualquier cliché y comprender que todos somos seres humanos y a pesar de los errores también podemos tener la capacidad de perdonar y pedir perdón”.

Agradece la oportunidad que le brindó Leonardo Abreu –padre de esta obra y su compañero sobre el escenario- y Aldo Tejera –director y productor- porque es una pieza donde a pesar tener muchos momentos de humor sirve para analizar un tema de actualidad como es la infidelidad y cómo saber manejarla dentro de una pareja.

Leonardo Abreu.

“La sociedad no tiene reparo en confesar las relaciones extraconyugales”

Como Elizabeth Morales, Leonardo Abreu nació en Venezuela pero sus raíces son canarias, específicamente del norte de Tenerife. Este joven talento se formó como actor para teatro, cine y televisión en Venezuela y Estados Unidos, destacando en varios personajes que ha interpretado en telenovelas de ambos países, a la par de realizar trabajos como modelo profesional en Latinoamérica en anuncios publicitarios para cine y televisión.

En 1998 comienza en teatro con La comedia de las equivocaciones de Williams Shakespeare (Venezuela), para años más tarde representar el personaje de Ryam en el musical Hi School Musical (Granada- España 2009). Además, ha sido dialoguista para la telenovela Natalia del Mar (Miami, 2011), y una adaptación para la novela de Radio Sogem titulada La Zorra (México, 2012). Actualmente, presenta la obra Hasta que el divorcio nos separe.

Leonardo cumple ya 4 años viviendo en Tenerife. “Me vine buscando un poco la calidad de vida y es lo que he encontrado, no es que Venezuela no me guste, extraño muchísimas cosas, pero por mi salud mental y hasta física tuve que venirme”.

Leonardo le debe a Venezuela lo que es, eso lo tiene claro. “Desde hace 11 años escribo guiones para TV, pero comencé como actor, haciendo anuncios de televisión”, agrega. “Luego estuve en Miami haciendo La Caribeña, una telenovela para una televisión local de Miami, eso me ayudó a entrar a la escuela de Alberto Gómez, que es un gran dramaturgo del género rosa y es a lo que me dedico ahora, hago guiones para telenovelas y radio novelas en México. Recientemente estuve dialogando para la novela Natalia del Mar”.

Acerca de Hasta que el divorcio nos separe, una pieza teatral original del propio Abreu, sostiene que trata el tema de la separación. “Él piensa que ella lo engaña con otro y ella que él la engaña también con otro, a través de una terapia se desarrolla una trama divertida con pinceladas de realidad, pero siempre utilizando la realidad”. La misma, que se estrenó el pasado mes de octubre en el Teatro Cine Víctor de Santa Cruz de Tenerife, ha tenido una buena aceptación entre el público que ha tenido la oportunidad de disfrutar de esta deliciosa comedia.

“Tenía muchas ganas de escribir y presentarlo en la tierra de mis padres, hasta que cogí el toro por los cuernos y me aventuré a plasmar en papel ese torbellino de ideas que tenía en mi cabeza. Poco a poco fue tomando forma hasta convertirse en lo que hoy día es”, destaca Abreu.

Al ser preguntado sobre si sintió en algún momento miedo a las críticas sobre este trabajo señala que “es normal recibir críticas. Estamos expuestos a ello y más los que nos dedicamos al mundo del arte. Es cuestión de aprender a vivir con ello y sobre todo saber escuchar y si hay que mejorar algo se mejora. En el caso de Hasta que el divorcio nos separe gracias a Dios las críticas hasta el momento han sido muy buenas y con eso me quedo y me doy por satisfecho” al tiempo que matiza que ha recibido críticas bastante constructivas y las ha puesto en práctica en funciones posteriores.

Sobre qué lo llevó a escribir sobre este tema, Leonardo Abreu sostiene que buscaba tocar un tema que diera juego a nivel de comedia pero que al mismo tiempo sensibilizara al público. Por ello decidió escribir sobre el tema de parejas, algo donde cada persona que pisara el teatro se sintiera identificada con cualquier escena o argumento esgrimido por los actores. “La infidelidad está a la orden del día. ¿Quién no ha sido infiel al menos alguna vez en su vida?. Se puede ser infiel de muchas maneras, incluso hasta con el pensamiento y considero que actualmente la sociedad no tiene reparo en confesar las relaciones extraconyugales”.

“Generalmente pensamos que la persona infiel es la única culpable, sin embargo la infidelidad es el resultado de la crisis de una pareja, pues quien es infiel lo hace porque busca en otra persona cuestiones sexuales, emocionales o intelectuales que su pareja no le da”, destaca el actor y escritor de Hasta que el divorcio nos separe.

Leonardo Abreu en escena

En la obra, Fer –personaje caracterizado por Leonardo Abreu- se encuentra en una encrucijada porque no sólo siente la presión de un inminente divorcio sino el tener que vencer los miedos para aceptar su verdadera condición sexual. “Fer es cuestionado por su mujer Paula no sólo por el hecho de romper el matrimonio que les unía durante diez años sino que a la par se habla de otro tema que es la presunta homosexualidad. Ella piensa que Fer le es infiel con su mejor amigo y al escribir la obra siempre intenté no menospreciar ni hacer mofa de un colectivo tan digno como es el gay. En ese sentido considero que escribí bajo el respeto sin olvidar que estamos hablando de una obra de teatro bajo un género de comedia contemporánea”, dijo.

Además, Leonardo aprovecha para agradecer la colaboración que ha prestado en cada función el cantante y presentador tinerfeño, Airam Fernández, quien da vida al Dr. Sanz –psicoterapeuta que intentará ayudar a salvar el matrimonio de Paula y Fer- y además pone la nota musical a la comedia. “Airam es un gran profesional que creyó en este proyecto desde un inicio y de forma desinteresada ha colaborado con nosotros para dar un toque de magia a esta terapia matrimonial que se monta en escena”, destaca.

Sobre los próximos proyectos, Abreu seguirá presentando la obra en diferentes salas de todo el Archipiélago canario.

“Ya hemos contactado con otras Islas y próximamente estaremos en La Palma y El Hierro. Además hay negociaciones para llevar la obra hasta Venezuela y Miami el próximo año”.

De momento, Hasta que el divorcio nos separe llegara este sábado 10 de noviembre al Paraninfo de la Universidad de La Laguna y el próximo 17 de noviembre a la Sala Timanfaya en Puerto de La Cruz. Eso sin contar que tras el éxito alcanzado el pasado 26 de octubre en su función en Candelaria, llenando el Centro Cultural de La Villa y quedando muchas personas fuera, repetirán en ese mismo municipio el 5 de diciembre. Y es que el divorcio está de “moda” si no que se lo digan a los protagonistas de esta fantástica comedia teatral que pone la infidelidad al descubierto.

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