Gran Canaria Espacio Digital cierra el ciclo de cine Alemán con la proyección de “A media escalera” y “Guerra y Paz”


4 y 5 de Diciembre de 2012.

A las 20:30 horas en el Gran Canaria Espacio Digital. Las Palmas de Gran Canaria.

Gran Canaria Espacio Digital proyecta los filmes “A media escalera” y “Guerra y Paz”.

Con la proyección de los dos filmes A media escalera, de Andreas Dresen, y Guerra y Paz, de dirección colectiva entre Kluge, Schlöendorf, Aust y Engstfeld, concluye en Gran Canaria Espacio Digital el ciclo de cine que ha venido desarrollándose en el marco de la muestra ‘Szenarium, cultura y tradición alemanas’.

El mencionado ciclo, programado por la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo grancanario que dirige Larry Álvarez, ofrece el martes, día 4 de diciembre, la película que Dresen realizó en 2001, A media escalera, mientras que el día 5, será exhibida Guerra y Paz, la obra de dirección compartida que en 1982 dirigieron Alexander Kluge, Volker Schlöendorf, Stefan Aust y Axel Engstfeld. Ambas películas se proyectarán en versión original en alemán, con subtítulos en español, a las 20.30 horas.

La película de Andreas Dresen obtuvo en el Festival de Berlín el Oso de Plata y el Gran Premio del Jurado en 2002. Grabada con una cámara manual con técnica digital de video, A media escalera narra de manera escrupulosa la vida cotidiana y rutinaria de dos matrimonios amigos. Emparentada en gran medida con otra posterior película de Dresen, En las nubes (también exhibida en este completo ciclo que ahora concluye) A media escalera es un primer acercamiento al adulterio como tema de estudio, que no alcanza aún la agudeza dramática ni el grado de lucidez con que se aborda en ese otro filme sobre pasión amorosa y heridas conyugales. El filme de Dresen se trata de una de las primeras obras digitales con premios importantes (para entonces el movimiento Dogma ya había estallado y se encontraba en su apogeo), realizadas obviamente con bajo presupuesto.

A media escalera de Andreas Dresen obtuvo en el Festival de Berlín el Oso de Plata y el Gran Premio del Jurado en 2002.


A media escalera
narra la vida de cuatro personas que rondan la cuarentena y viven en una ciudad tan insulsa como deprimente, Frankfurt-Oder, en la antigua Alemania Democrática. Chris es íntimo amigo de Uwe. Y Katrin, amiga íntima de Ellen. Lo cual no impide que un buen día Chris y Ellen comiencen una aventura sentimental que, al ser descubierta, hará saltar por los aires el aparentemente perfecto universo pequeño burgués de las dos parejas. Pero, al mismo tiempo, este hecho invitará a los cuatro a replantearse sus existencias, a analizar los aciertos y los errores del pasado, a aprender a valorar más lo que se tiene que lo que se desea, a descubrir los pequeños y sencillos placeres cotidianos… en una palabra, a volver a vivir.

Por su parte, Guerra y Paz, el filme de dirección compartida entre Alexander Kluge, Volker Schlöendorf, Stefan Aust y Axel Engstfeld, es un trabajo inclasificable que puede definirse como un filme-collage en el que se mezclan la realidad y la ficción, el reportaje y la elucubración sobre proximidad y lejanía en las formas de matar, las citas de Adorno y las imágenes que dejan en ridículo a los amos del mundo, los señores de la guerra y la paz. La película recoge uno de los momentos más caliente de la Guerra Fría, durante la crisis de los misiles de corto alcance, cuando las bombas de neutrones pudieron haber eliminado del mapa a Europa Central y 300.000 personas protestaron en Bonn, obligando al ministro Schmidt a renunciar a su cargo.

Guerra y paz es un brillante documental encargado de sacudir las conciencias de quienes todavía prefieren mantener la política del avestruz ante la realidad de que las potencias nucleares tienen un arsenal de armas atómicas de 20.000 megatones. Los diálogos del filme escritos por el premio Nobel de Literatura Heinrich Teodor Böll, se organizan en tres episodios, Conversaciones en el espacio, Bunker atómico y Kill your sister (Asesina a tu hermana), en los que el autor construye un mundo posterior al apocalipsis nuclear.

Uno de los cineastas que dirigen dicho filme, Alexander Kluge, fue fundador del llamado Nuevo Cine Alemán, pues fue redactor principal y fuerza motriz del Manifiesto de Oberhausen que, en 1962, urgía a los jóvenes cineastas de su país a rebelarse en contra del moribundo, hiperacadémico y comercial cine impuesto por el establishment germano, al cual denominó despectivamente “el cine de papá”. Los 26 cineastas y escritores firmantes del Manifiesto declararon muerto el viejo cine y proclamaron un cine intelectual, formal y económicamente nuevo, que debería introducirse en las esferas de la producción concreta, el financiamiento y la educación.

EXPOSICIÓN DE CARTELES. El público que acuda al centro ubicado en el número 34 de la calle Cádiz, en Ciudad Alta, podrá disfrutar hasta el día 10 de diciembre, de una exposición de cartelería cinematográfica de los años 60 a 90 con diseños elaborados por Peter y Margrit Sickert. La muestra propone una selección de los numerosos trabajos diseñados por ambos autores de más de 300 soportes promocionales realizados para películas de grandes directores como Wim Wenders, Rainer Werner Fasbinder, Alexander Kluge, Jean Luc Godard, Martin Scorsese, Ettore Scola y William Friedkin.  Ver más detalles>>

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