Il Giardino Armonico toma el relevo en el ‘Festival en las Islas’


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24 de Enero de 2012.

En el Convento de Santo Domingo (Teguise). Lanzarote.

Il Giardino Armonico toma el relevo en el ‘Festival en las Islas’.

La formación procedente de Milán ofrecerá un programa barroco, con obras de Telemann, Vivaldi, Haendel, Fontana y Buonamente.

La formación italiana Il Giardino Armonico tomará el relevo en la programación del ‘Festival en las Islas’ para ofrecer, en el marco del 28º Festival de Música de Canarias, siete conciertos por toda la geografía insular, a partir de mañana martes 24 de enero, con el comienzo de esta gira en el Convento de de Santo Domingo (Teguise) en Lanzarote. Il Giardino Armonico, bajo la dirección de Giovanni Antonini, aglutina a músicos procedentes de algunas de las instituciones europeas más prestigiosas en el ámbito de la interpretación con instrumentos de época.

El programa propuesto para esta gira incluye obras de Fontana, Buonamente, Teleman, Vivaldi y Haendel. Tras los cinco primeros conciertos en las islas, concluirán este recorrido en los dos auditorios capitalinos, los días 29 y 30, en esta ocasión con obras de Bach y Telemann.

La gira, tras su arranque en Lanzarote, continuará el día 25, en el Auditorio de Gran Tarajal, en Fuerteventura; el día 26 en la parroquia de la Candelaria de Frontera, El Hierro; el día 27, en el auditorio Infanta Cristina de San Sebastián de La Gomera; el día 28, en la Casa de Cultura de El Paso, La Palma.

Programa en las Islas

El primer programa de Il Giardino en Canarias ofrecerá un recorrido por representativas obras del barroco. En primer lugar, la ‘Sonata para tres violines y bajo continuo’, de G.B. Fontana; la ‘Sonata para tres violines y bajo continuo’, de G.B. Bunamente; la ‘Sonata en fa mayor, para dos flautillas, violines unísonos y bajo continuo’, de G.P. Telemann; la “FOLLIA” op. 1 nr. 12 para dos violines y bajo continuo’, de A. Vivaldi; el ‘Concierto para dos flautas, cuerdas y bajo continuo de G.P. Telemann; ‘Concierto para arpa,dos flautas, cuerdas y bajo continuo.’, de G.F. Haendel; y el ‘Concierto para flautín, cuerdas y bajo continuo.’ de Vivaldi.

Programa en auditorios capitalinos
El programa contiene cuatro de las obras, quizás, más representativas y conocidas del repertorio orquestal barroco. Todas reúnen la condición de populares para el público, favoritas entre los instrumentistas, y predilectas para las casas discográficas y programadores. “Afortunadamente, tanto los Conciertos de Brandenburgo como la Suite en la menor además de ser una auténtica delicia para el oído, son, sin lugar a dudas, cuatro obras maestras” apunta Gracia Terrén, autora del programa de mano que acompaña a estas audiciones.

La música del barroco estaba dirigida al público más que a sus intérpretes. La mayoría de los centenares de compositores en la Alemania de finales del siglo XVIII eran compositores “artesanos”: aprendían su oficio y escribían por encargo. La mayoría de ellos eran empleados en las cortes como Kapellmeister, es decir, responsables de la música sacra en los oficios de las iglesias, o de la música profana en las fiestas cortesanas. De esta forma, el clima musical dependía del carácter y gusto del patrón, dando lugar a un desarrollo de la música en Alemania muy diverso. Así mismo, es importante señalar cómo la música del Barroco derrocha grandes dosis de magnificencia, fuerza y poder, queriendo expresar la consolidación de la religión (fuera católica o protestante) o del monarca en cuestión.

G. Ph. Telemann (1681-1767)

Suite en la menor para flauta dulce, cuerda y bajo continuo, TWV55:A3
Georg Phillip Telemann fue junto con Vivaldi uno de los compositores más fecundos, escribiendo presumiblemente más de 1000 suites, 600 oberturas, cinco ciclos anuales de cantatas religiosas, entre otras obras. Esta fertilidad creadora no se debe sólo al hecho del oficio, sino también a la facilidad y rapidez con la que componía. Sus viajes le permitieron darse a conocer en el extranjero y al mismo tiempo esto le permitía conocer nuevos estilos musicales. La faceta más original e influyente de Telemann fue la perteneciente a la música instrumental, rica en influencias y aires extranjeros. Su música, más que la de ningún otro compositor barroco, está plagada de elementos, ritmos y melodías italianos, franceses, polacos o alemanes. La Suite en la menor para flauta dulce, cuerda y bajo continuo es un buen ejemplo del estilo internacional de Telemann y del lema de la Ilustración con el que comulgaba el compositor: “Más imaginación que contrapunto”.

J. S. Bach (1685-1750)
Conciertos de Brandemburgo núm. 3, 4 y 5
Los Conciertos de Brandemburgo son un grupo de seis conciertos dedicados al Margrave Christian Ludwig von Brandenburg (1677¿1734), hijo menor ¿y muy aficionado a la música- del Gran Príncipe Elector, a quien Bach había conocido en Berlín en 1718. Entre 1718 y 1720 Bach compuso un número elevado de conciertos de entre los cuales eligió seis, ordenándolos en una secuencia determinada, pero sin seguir criterios cronológicos, y dedicándoselos al Margrave de Brandemburgo.

Estos conciertos, una amalgama de estilos italiano y alemán, son el primer intento de Bach en el campo del concierto, ese nuevo género italiano impulsado por Vivaldi y que confrontaba un solista contra el groso de la orquesta. Bach transfirió esta forma al concierto para un conjunto instrumental ¿el concerto grosso-, pero modificando y alterando el “modelo original”. En cada uno de los seis Conciertos de Brandemburgo los instrumentos solistas son diferentes y el principio del “concierto” está desarrollado en múltiples formas de intensa fuerza y belleza.

El Concierto de Brandemburgo núm. 3, en sol mayor es, quizás, el más popular de toda la serie. Es un concierto en el que no destaca ningún instrumento solista sino que son las diferentes secciones de la orquesta las que dialogan. La formación orquestal prescinde en esta ocasión de los instrumentos de viento para dar todo el protagonismo a las cuerdas que conciertan entre sí: violines, violas y violonchelos.

El Concierto de Brandemburgo núm. 4, en sol mayor opone a la orquesta de cuerda un grupo de solistas compuesto por un violín y dos flautas de pico, adquiriendo el violín un papel relevante en el primer y último movimientos. La claridad aguda resultante de las tesituras de los instrumentos solistas hace que su expresión sea de gran luminosidad.

De forma más nítida si cabe, en el Concierto de Brandemburgo núm. 5, en re mayor se percibe esa tendencia a convertirse en un concierto para solista, convirtiéndose en el primer concierto para cémbalo (clave o clavecín) de la literatura musical. Aunque actúan un violín y una flauta travesera como solistas también, el tratamiento que Bach le da al clave es claramente preponderante. Los Conciertos de Brandemburgo demuestran plenamente la imaginación y la fuerza creadora de Bach, su capacidad para individualizar y desarrollar el estilo musical que le servía de modelo y proyectar nuevas formas futuras.

Il Giardino Armonico

Se fundó en Milán en 1985 y aglutina músicos procedentes de algunas de las instituciones musicales Europeas más prestigiosas en el ámbito de la interpretación con instrumentos de época. Su repertorio se concentra principalmente en torno a la música de los siglos XVI y XVII.

La agrupación es invitada a festivales por todo el mundo y ha tocado en prestigiosas salas de conciertos, entre las que cabe destacar el Concertgebouw en Amsterdam, Wigmore Hall y Barbican en Londres, Musikverein y Konzerthaus en Viena, Théâtre des Champs – Elysées y Théâtre du Châtelet en París, Tonhalle en Zurich, Victoria Hall en Ginebra, Alte Oper en Fráncfort, Staatsoper unter den Linden en Berlín, Glinka Hall y Filarmónica en San Petersburgo, Teatro Bolshoi en Moscú, entre muchos otros, recibiendo los mejores elogios tanto por sus conciertos como por sus producciones de ópera, entre las que cabe destacar L’Orfeo de Monteverdi, Agrippina, Il Trionfo del Tempo del Disinganno, La Resurrezione y Aci, Galatea e Polifemo de Haendel y La serva padrona de Pergolesi.

Durante muchos años il Giardino Armonico ha tenido un contrato exclusivo con TELDEC Classics grabando numerosos discos instrumentales con obras de Vivaldi (entre las que se encuentran Las cuatro estaciones) y otros compositores italianos de los siglos XVII y XVIII. En el año 2000 il Giardino Armonico inició una colaboración con la mezzosoprano Cecilia Bartoli y fruto de la misma fue el afamado disco Vivaldi Album para Decca. Este disco fue galardonado con un Grammy Award y ha vendido más de un millón de copias en todo el mundo.

En mayo de 2008 il Giardino Armonico firmó un contrato discográfico en exclusiva con DECCA/L’Oiseau-Lyre. Como grupo en exclusiva de este sello discográfico, y desde la visión innovadora que les caracteriza, II Giardino Armonico ha grabado música de Handel y Haydn. Il Giardino Armonico es Grupo Barroco Residente del Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid

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