La Ópera de Las Palmas – ACO debuta con éxito en Bilbao con ‘Roberto Devereux’


La Asociación de Amigos Canarios de la Ópera ACO ha debutado con una producción propia de la ópera “Roberto Devereux” en ABAO-Bilbao, sin duda alguna el mejor teatro de nuestro país la pasada temporada. Se acaban de fallar los prestigiosos Premios Campoamor 2015 y la Ópera de Bilbao ha sido la gran triunfadora con un “Werther” para el recuerdo, donde Michel Plasson ha sido galardonado como mejor Director Musical y unos “Payasos” de antología,  que elevaron a la categoría de rey de los tenores al cantante norteamericano Gregory Kunde.

En líneas generales podemos calificar de satisfactoria la producción escénica de Mario Pontiggia (que también realizaba su presentación en ABAO) un especialista en montajes operísticos con presupuestos modestos. En los tiempos de crisis que corren en la actualidad, solo los grandes teatros pueden disponer de escenarios  faraónicos y es de agradecer el giro que ha dado Bilbao al contar con esta producción canaria. El dinero hay que emplearlo en contratar a los mejores cantantes y no en superproducciones costosas que, un teatro que ha reducido su temporada de ópera a cinco títulos anuales por razones económicas, no se puede permitir.

La idea presentada  en Bilbao es totalmente fiel a la que se estreno en el 2009 en Las Palmas, con una dirección escénica, que aunque pueda resultar en algunos pasajes poco dinámica, tiene la virtud de ser fiel al libreto original y de centrar toda la acción en los cantantes principales.

La escenografía firmada por Pontiggia, recuerda al Don Carlo de la Staatsoper de Viena  en el primer acto, sorprendiendo visualmente en el siguiente cuadro con una estatua ecuestre. El segundo acto es demasiado sencillo a nivel de decorados aunque cuenta con una iluminación bastante acertada. El tercer acto presenta tres escenas diferentes que el escenógrafo argentino salva  con creatividad e imaginación, mediante un gigantesco cuadro de la reina en la primera, la niebla de la prisión en la segunda y la movilidad escénica del coro femenino en la última. Los detalles mudéjares en una corte inglesa del primer acto pueden llegar a despistar, pero si son debidos a una labor de reciclaje de escenarios, debemos aplaudir la iniciativa ya que es lo más acertado en los tiempos actuales.

ACO ha debutado con una producción propia de la ópera “Roberto Devereux” en ABAO-Bilbao

ACO ha debutado con una producción propia de la ópera “Roberto Devereux” en ABAO-Bilbao

Los vestuarios de corte tradicional son bastante vistosos y llevan la firma del propio Pontiggia. Los personajes principales están muy bien caracterizados y esto ayuda a la hora de trasladarse a la época Tudor. La iluminación de Santiago Mañasco muy lograda en líneas generales ayuda a determinar las diferentes ambientaciones de la Inglaterra de finales del XVI.

En cuanto a los cantantes principales debemos destacar a la mezzo valenciana Silvia Tro Santafé que debutaba en ABAO con el papel de la Duquesa de Nottingham. De voz  potente y agudos  muy seguros, brilló especialmente en la parte dramática. La presencia del barítono italiano Alessandro Luongo en el rol del Duque de Nottingham ha demostrado ser todo un desacierto ya que su voz no reúne los decibelios necesarios para un auditorio como el Euskalduna.

El tenor americano Gregory Kunde volvía a Bilbao tras el éxito que obtuvo con Canio la pasada temporada. Si bien el personaje de Roberto Devereux no es lo mas idóneo para  sus características vocales actuales, solventó el papel con solvencia en las notas altas brillando especialmente en la cabaletta del tercer acto.

La soprano napolitana Anna Pirozzi, que también debutaba en Bilbao, tiene una voz potente y de gran volumen aunque no la idónea para el papel de Elisabetta ya que no es la mas apropiada para ejecutar las agilidades vocales y los sobreagudos que requiere el personaje. Si bien estuvo insegura y sin solvencia en las notas altas durante los dos primeros actos, su actuación fue de menos a mas sorprendiendo al público internacional asistente  en el último acto donde llegó a bordar el aria y la doble cabaletta final.

El auténtico triunfador de la noche fue  el director catalán Josep Caballé Domenech que interpretó a la perfección la partitura donizettiana. Bajo su batuta, la orquesta Sinfónica de Euskadi brilló desde la obertura inicial hasta un final emocionante que regaló a los asistentes. Acompañó a los cantantes de manera magistral y tremendamente solidaria en detrimento por momentos de su lucimiento personal, ya que contaba  con algunas voces poco apropiadas  para  un “Roberto Devereux” en un marco como el Palacio Euskalduna de Bilbao. Fue el artista más ovacionado de la noche y es de agradecer que sea un joven director español el que recoja el testigo del gran Michel Plasson en Bilbao.

Esperemos que el éxito de una producción canaria como “Roberto Devereux” en un teatro de la categoría de Bilbao anime a las instituciones regionales y locales a seguir colaborando con el mundo de la Ópera, que tantas satisfacciones nos ha dado desde los tiempos de Kraus.

ANGELICA BURGOS, BILBAO.  

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