Se presenta el número 10 de Rincones del Atlántico

  • Viernes 7 de febrero de 2020. A las 19:30 horas. Casa de Colón. Las Palmas de Gran Canaria.
  • Entrada libre.

El nuevo número de Rincones del Atlántico,  el número 10, acaba de ver la luz recientemente (con 404 páginas a todo color y unos 30 artículos).

En esta ocasión, el propósito era realizar un número especial –dentro del formato habitual de Rincones– que, además de las secciones habituales: “Arte y Paisaje”, “Letras y Naturaleza”, “Flora Canaria”, “Árboles”, “Homenaje”, “Patrimonio Natural”, “Del Atlántico”, “Mosaico”, “Agricultura Tradicional y Ecológica”…, incluyera una amplia serie de artículos de diferentes temáticas, que aportasen ideas y propuestas que consideran importantes para caminar juntos hacia otro futuro, que nos dieran respuestas que ayudasen a propiciar una regeneración social, ética, solidaria, respetuosa, creativa…, basada en la cooperación y en la valorización, el cuidado y la protección de los recursos del territorio, de la T-tierra, de la vida, y procurar el bienestar de todos los seres que la habitan.

La voluntad ha sido, desde el primer número de Rincones, la de ofrecer ideas y plantar semillas para contribuir a la preservación de nuestro paisaje y patrimonio (y colaborar desde este rincón del Atlántico a la buena salud de nuestro planeta), para caminar juntos hacia una sociedad más justa y en equilibrio con la naturaleza que proporcione una vida digna y buena a quienes ahora vivimos aquí y a las generaciones futuras. “Pensar en el futuro, actuar en el presente, pero sin olvidar el pasado”.

‘Rincones del Atlántico’ se publica anualmente y su propósito es la difusión del conocimiento, la valorización y la protección del paisaje y el patrimonio natural y cultural de las Islas Canarias.

Entregarán una nueva serie limitada de 10 postales de recuerdo con fotografías y pinturas de sabinas y pinos que han hecho para regalar a los suscriptores y amigos.

También habrá al final del acto una copa de vino y queso de flor, gentileza de la Consejería de Sector Primario y Soberanía Alimentaria del Cabildo.

Se trata de un proyecto ambicioso, puesto que queríamos abordar ideas y propuestas en una amplia variedad de temáticas, la mayor parte de ellos, relacionados con el paisaje y el patrimonio natural y cultural.

Nos ha llevado unos años la preparación de este trabajo, pues son tantos los temas (algunos de ellos de una extensión bastante mayor que la habitual), que hemos tenido que dividirlo en dos partes, como pasó anteriormente con los tomos de “Arquitectura y Paisaje”. Hemos optado por dejar un buen número de artículos, algunos ya incluso terminados y otros ya muy avanzados, para un segundo número que esperamos publicar próximamente, de manera que podamos ofrecer unos textos bien madurados, fruto de la profunda reflexión y completa documentación que la mayoría de estos temas merecen.

Estas son alguna de las propuestas, desarrolladas en las páginas de este volumen y del próximo, continuación de este, y que nos gustaría publicar antes de que finalice este año:

Una de ellas, y fundamental en la trayectoria de Rincones, es la apuesta prioritaria e ineludible por el sector primario, su reconstrucción en el camino de la agroecología y de la soberanía y la seguridad alimentaria. Cuidar la T-tierra, detener su saqueo y cuidar nuestra salud y la de todos los seres vivientes. Con varios artículos sobre prácticas y propuestas agroecológicas, sobre los distintos tipos de huertos ecológicos y la autosuficiencia alimentaria, y las experiencias, contadas por ellas mismas, de algunas agricultoras y agricultores de las islas.

Se propone también la protección y correcta gestión del patrimonio natural y de la biodiversidad de las islas como bien común y recurso esencial; mantener la buena salud de los ecosistemas respetando los límites; frenar la destrucción del territorio y trabajar en la revitalización del medio rural y la reconstrucción y rehabilitación de los paisajes degradados.

La protección de los derechos de los animales, desarrollando y aplicando las leyes sobre protección y bienestar animal. La defensa de todo lo viviente incluye la vegetación, y en ella es imprescindible la defensa del árbol, su cuidado y el compromiso con la reforestación y la lucha contra la desertificación. El árbol es ser esencial para la vida, necesario para que pueda existir todo lo viviente.

Otras propuestas tienen que ver con el patrimonio cultural, que es necesario conocer, valorar y proteger como herencia única y singular que debemos legar a las siguientes generaciones.

Avanzar hacia la soberanía energética y luchar contra el cambio climático también son propuestas que requieren del esfuerzo de toda la sociedad. Es necesario concienciar y educar en el ahorro y la moderación en el consumo, así como trabajar en pro de un nuevo modelo energético basado en las energías naturales, limpias y renovables, que son abundantes en nuestras islas. Reducir, reutilizar y reciclar son tres acciones claves en este proceso, en el que es también necesario lograr una gestión que sea realmente sostenible de los residuos: recogida selectiva, compostaje y reciclaje.

En este mismo ámbito, debemos percatarnos de que nuestro sistema de movilidad, de transporte, es un ejemplo de malas prácticas energéticas y medioambientales. Necesitamos un transporte público y eficiente, al servicio de los ciudadanos y accionado por energías limpias. Y al mismo tiempo debemos trabajar por otro tipo de turismo, que sea realmente sostenible, responsable y de calidad, un turismo ambiental comprometido con las personas y el entorno, que genere mayores beneficios económicos y bienestar para la población local; social y solidario, que mejore las condiciones de trabajo, con sueldos dignos e iguales para hombres y mujeres; que contribuya al disfrute, el conocimiento y la conservación del patrimonio natural y cultural y de la biodiversidad.

En cuanto al sistema de salud, es necesario avanzar en la consecución de una sanidad pública y universal, preventiva, que trabaje por educar y concienciar en la importancia de una dieta sana y natural, de los hábitos saludables, que haga más eficiente el gasto sanitario y que, sobre todo, sirva para evitar la afección de enfermedades derivadas de esos otros hábitos, sumamente dañinos, que no corregimos pese a que los tenemos plenamente identificados, porque son parte de una forma de vida marcada por la inmediatez, la precariedad, la desigualdad…

Como bien saben, en Rincones, desde sus comienzos, estábamos haciendo lo que ahora se llama periodismo lento (slow journalism). Creemos que una de las claves de Rincones es precisamente el trabajo artesano, la producción lenta, porque sabemos que cada uno de los artículos necesita su tiempo y ritmo adecuados de preparación para que pueda transmitir todo lo que lleva dentro. Sabemos además que los artículos serán luego leídos de la misma manera, sin prisa, poco a poco, de una manera reposada y prestando todos los sentidos no sólo a los textos, sino también a las numerosas imágenes que los complementan y enriquecen, esas imágenes que en Rincones seleccionamos con el mayor mimo y que son una seña de identidad de la revista. Un resultado así, como decimos, necesita tiempo y concentración, y por eso intentamos no tener las ataduras de una periodicidad prefijada. De otra manera no sería posible que primaran, ese es al menos nuestro propósito, el rigor, la calidad y el trabajo bien hecho. 

En él encontrarás lo que siempre ofrecemos: amor por la T-tierra, respeto por el trabajo de las generaciones que nos precedieron, pasión por la naturaleza –por los árboles y por todos los seres vivientes–, por el paisaje y por los parajes de otras tierras de nuestro entorno geográfico, admiración por la sensibilidad y el buen hacer de artistas, escritoras y escritores, agricultoras y agricultores, artesanas y artesanos, naturalistas… de ayer y de hoy… que puedan servir de inspiración para la sociedad de mañana. Aquí tienes, querido lector, querida lectora, un nuevo número con algunas de las ideas y propuestas que queremos impulsar desde Rincones del Atlántico, que, como dijo nuestro admirado Edgar Morin en la frase al final de este texto, es otra pequeña iniciativa local más, que ojalá, junto a otros muchos esfuerzos y hermosas iniciativas, pueda contribuir a una transformación, que produzca esa metamorfosis de un mundo mejor, más solidario y colaborativo, más justo y más habitable. De todos nosotros depende conseguirlo, con “esperanza activa”.

Daniel Fernández Galván – coordinador de Rincones del Atlántico

 

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