Piratas y corsarios son protagonistas de la ‘Ruta de los castillos’ en Santa Cruz de Tenerife


Sábado 5 de abril de 2014.

Punto en el Auditorio de Tenerife. Santa Cruz de Tenerife.

Piratas y corsarios son protagonistas de la ‘Ruta de los castillos’ en Santa Cruz de Tenerife.

El Museo de Historia y Antropología del Cabildo presenta este sábado día 5, una nueva edición de la ‘Ruta de los castillos’. Los asistentes podrán descubrir, entre otras curiosidades, cuáles eran las diferencias entre un pirata y un corsario. Todos ellos protagonizaron ataques que fueron rechazados por las baterías tinerfeñas y que, ahora, se pueden descubrir con esta actividad.

Se trata de una oportunidad única de conocer y apreciar las construcciones más destacadas de la Isla, que además son Bien de Interés Cultural y que están protegidas por la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias. El punto de partida de la comitiva asistente es el Auditorio de Tenerife, y luego se avanzará a pie hasta el cercano castillo de San Juan y la Casa de la Pólvora. Seguidamente, y en el transporte incluido en la entrada, la excursión continúa hacia los restos del principal castillo que tuvo la bahía de Santa Cruz, el de San Cristóbal. Avanzando hacia la torre de San Andrés, el castillo de Paso Alto se convierte en la siguiente parada en el recorrido por el sistema defensivo de la ciudad.

Siempre ha existido una imagen más o menos idílica de un pirata y de su nombre, ya sea Pata de Palo, Barba Roja, o el más romántico y actual Jack Sparrow. Unos personajes que vivían al margen de la ley, con la insana costumbre de apoderarse de lo que no era suyo y la peor manía de tratar de no dejar testigos, con lo que resultaron mucho más violentos y peligrosos que lo que las ideas románticas sugieren.

Pero también existió otro tipo de personaje que, como aquellos, atacaban y saqueaban puertos y ciudades. Estos poseían el título de corsario, con el que su nación les autorizaba a atacar y apoderarse de cuanto botín enemigo pudieran, y, de paso, hacerse ricos, con suerte, en el proceso.

Corsarios hubo muchos y de todas las naciones, también españoles. En el siglo XVI el francés François Le Clerc atacó Santa Cruz de La Palma y el holandés Van der Does Las Palmas de Gran Canaria, incendiando, destruyendo, matando y obligando a reforzar la defensa de las islas y sus ciudades. Se crearon así defensas como la costera de Santa Cruz de Tenerife, formada por baterías, torres, murallas, castillos y baluartes. Un sistema integrado renacentista en la Isla, que fue objetivo del corsario inglés Blake en 1657, Jennings en 1706, y más tarde, del almirante Nelson en 1797.

Más información en los teléfonos 922825949/43, o enviando un e-mail a didacticamha@museosdetenerife.org

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