Sarelly, una madre que decide estudiar educación infantil para ayudar a su hija


 15 de septiembre de 2013.

Sarelly, una madre que decide estudiar educación infantil después de que diagnostican TDAH a su hija.

“Todos tenemos problemas, unos más y otros menos, pero entre todos podemos salir adelante. A mi, muchas veces me da miedo, pero hay que tener fe. 

Sarelly Mateos nació  en Gáldar (Las Palmas de Gran Canaria) en 1983. Se dedica a la docencia como becaria en centros con niños con discapacidad o con necesidad de ayuda pedagógica personalizada. Cree que estos niños son seres especiales y maravillosos y se siente muy satisfecha de contribuir a su educación y su integración en la sociedad.

El hecho de que su hija padezca TDAH (Trastorno de déficit de atención por hiperactividad) ha tenido mucho que ver en esta actividad que desarrolla hoy en día. A raíz de todo el proceso de la enfermedad de su pequeña, Sarelly pensó que debía ayudar a otros niños con el mismo problema que su hija y decidió enfocar su futuro en esa dirección.

Hoy quiere contarnos su historia y sus experiencias.

Sarelly Mateos

La historia de Sarelly

A Sarelly  cuenta que siempre le gustó estudiar. Cuando terminó su paso por el instituto su ilusión era estudiar medicina, pero no lo consiguió. Quedó muy decepcionada cuando no logró obtener la nota necesaria. En la que debería haber sido una etapa ilusionante en su vida, se hundió, cayó en una depresión y decidió no ir a la universidad.

Pocos meses después quedó embarazada. Tenía 19 años. Para ella, la experiencia de la maternidad fue dura desde el principio ya que una amenaza de aborto la obligó a pasar los nueve meses del embarazo en reposo. Finalmente todo salió bien y nació su hija, a la que también llamó Sarelly.

A pesar de la alegría de ser madre, Sarelly no había conseguido salir de su depresión. Le costaba mucho aceptar que era madre. Sus familiares, viendo que la situación empeoraba, hicieron que se pusiera bajo tratamiento.

Sarelly recuerda aquella época con lágrimas en los ojos. A los ocho meses de haber dado a luz, se dan cuenta de la pequeña no se sentaba. Algo no iba bien. Decidieron llevarla al pediatra que les derivó a un centro donde le realizarían pruebas. Les recomendaron un programa de rehabilitación que primeramente duró seis meses. La niña empezó a sentarse sobre los 15 meses. A los 23 meses, poco a poco, empezó a andar.

Pero los contratiempos aún no habían terminado. Además de los problemas de su hija, a ella le detectan un problema en el corazón, el síndrome de Wolff Parkinson White y debe empezar a seguir un tratamiento con el que continúa en la actualidad.

En el momento de que su hija comienza en el colegio informa al centro del problema de hipotonía en las extremidades inferiores que padecía su hija, por lo que se veía impedida para actividades tan cotidianas como subir o bajar escaleras. El colegio le ofreció ayuda en todo momento, pero aún así, algo seguía fallando. La  niña no terminaba de adaptarse, no reaccionaba como el resto de sus compañeros. Lo recuerda como unos años muy malos donde comienza un vía crucis entre neurólogos, traumatólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales, psicólogos, oftalmólogos, psiquiatras…

En unas pruebas de genética le informan que la niña podría tener una pequeña deleción en un gen. Desconcertada, Sarelly no dejaba de preguntarse ¿Pero qué le pasa a mi hija? ¿Por qué es tan activa? ¿Por qué parece que no escucha cuando le hablan? ¡Eran tantos los por qués y los diagnósticos!

En estas constantes visitas de especialista en especialista, finalmente un neurólogo le diagnosticó TDAH (Trastorno de déficit de atención por hiperactividad) Y volvió a surgir una nueva pregunta: ¿Eso qué es? Le explican que el TDAH es un trastorno neurobiológico crónico que afecta a alrededor del 3-7% de los niños. Un fallo del sistema ejecutivo del cerebro. Puede prolongarse hasta la adolescencia, y en ocasiones hasta la edad adulta. Los niños que sufren este padecimiento presentan dificultades para mantener la atención, son hiperactivos e inquietos, y actúan de forma impulsiva. Sarelly por fin encontraba explicación al comportamiento que observaba en su hija.

Después de este diagnóstico el camino ha seguido sin ser fácil, y sabe que en el futuro, tampoco lo será. Sarelly menciona que se asustó mucho cuando supo que la medicación de su hija era un derivado de las anfetaminas. Por otro lado, el déficit de atención de su hija la ha llevado a un retraso madurativo considerable, por lo que ha tenido que pasar por diferentes pruebas de adaptación curricular y realizar el test de wisc-iv que da como resultado un  retraso mental leve-moderado, que le reconoce una discapacidad del 69% indefinida psíquica y sensorial.

Sarelly no se desanima. Hoy en día, su hija tiene 11 años y ha hecho muchos avances, por ejemplo, habla muy bien, y aunque no escribe casi nada, ya reconoce las letras. Por otro lado, su impulsividad, el no comprender las normas como el resto de sus compañeros y otros problemas añadidos como su miopía la han hecho avanzar muy despacio. Ha repetido curso y no tiene muchos amigos. Lo más importante para Sarelly es lograr que su hija sea feliz y autosuficiente.

A raíz de todo el proceso de la enfermedad de su pequeña, Sarelly pensó que debía ayudar a otros niños con el mismo problema que su hija y comenzó a estudiar magisterio en la especialidad de educación infantil a distancia. Logró sacarlo adelante en diferentes años y ahora se encuentra en el último año del grado de educación primaria con la mención atención a la diversidad y piensa seguir con su formación en este ámbito. No se olvida de agradecer a sus profesores y amigos la ayuda que le han brindado durante su formación.

Sabe que hay muchas personas que pasan por momentos duros, y que algunos se encuentran en peores circunstancias que ella. Esta historia resume doce años de su vida en los que asegura  que ha luchado sin descanso, se ha visto obligada a pedir ayuda, a vender algunas de sus pertenencias, a pedir créditos y reconoce que ha salido adelante por el apoyo de sus familiares y amigos. Ahora considera que le toca a ella el turno de ayudar a los demás y esa es su intención.

El rinconcito de Sarelly en Facebook

El rinconcito de Sarelly en Facebook

Cuenta que su objetivo en el futuro es crear una fundación sobre el TDAH. De momento, ha creado una página en facebook, El rinconcito de Sarelly, donde vende artículos para recaudar dinero para su causa. También Apoyo al TDAH. Hoy por ti y mañana por mi, donde además de ofrecer información sobre el tema se intenta conseguir ayuda para familias que se encuentren en la misma situación que ella. Si alguien quiere contactar directamente con Sarelly puede hacerlo mediante el correo electrónico sary112233@hotmail.com

Por último quiere  animar a otros padres y hacerles llegar el mensaje de que no están solos. “Todos tenemos problemas, unos más y otros menos,  pero entre todos podemos salir adelante. A mi, muchas veces me da miedo, pero hay que tener fe. Si yo estoy en ello entre todos podemos. Uniros.”

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